
TENERIFE.- Una mujer, entre los cinco franceses que el domingo fueron evacuados del barco MV Hondius desde Tenerife a París así como un estadounidense, también repatriado a su país desde la isla española, han dado positivo en hantavirus en sendos test.
La mujer presentó síntomas de la enfermedad durante el vuelo a París y según ha informado este lunes la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, su estado «ha empeorado esta noche».
En cuidados intensivos la mujer francesa
La ciudadana francesa que dio positivo por hantavirus y que desarrolló síntomas graves se encuentra ingresada en cuidados intensivos desde este lunes, informó el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) a través de un comunicado.
Según el organismo europeo con sede en Suecia, la pasajera del crucero MV Hondius evacuada el domingo junto a otros cuatro ciudadanos franceses «presentó síntomas agudos durante el vuelo de regreso a Francia» por lo que «actualmente se encuentra en cuidados intensivos».
De este caso positivo por Hanativurs informó este lunes la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist.
Después de esos primeros síntomas mientras volaba hacia París desde Canarias, el estado de esa mujer «ha empeorado esta noche», explicó la ministra en una entrevista a la emisora de radio France Info, en la que también señaló que se han identificado a 22 franceses como casos de contacto que van a estar en aislamiento.
Francia confirmó así su primer caso positivo de hantavirus relacionado con el brote detectado a bordo del MV Hondius, en el que viajaba esta paciente que forma parte del grupo de pasajeros franceses evacuados desde el archipiélago canario hacia territorio francés.
España dice que no manifestaron síntomas
Según fuentes del Ministerio español de Sanidad, la mujer francesa que ha dado positivo comenzó a encontrarse mal durante el vuelo de repatriación a París y no durante su estancia en el buque.
También han asegurado que todas las medidas adoptadas desde el inicio han tenido como objetivo «cortar las posibles cadenas de transmisión», aunque consideran que «no sería extraño» que pudiera aparecer algún caso entre los contactos estrechos con pacientes que desarrollan fiebre.

































